reflexión helada
Cuando no sabes qué escribir, lo mejor es ir plasmando sobre el papel las ideas que van acudiendo a tu coco. Ahora mismo, por ejemplo, estoy pensando que debajo de casa hay una heladería italiana, que podría coger a Potter en brazos, ponerme unas bermudas y comprarme una tarrina pequeña de chocolate y caramelo…, pero, conforme lo pienso, me invade un segundo pensamiento disuasorio: “Un minuto en la boca…toda una vida en la barriga,…”. Definitivamente, el pensamiento número 2 ha ganado por goleada a la dulce idea número 1, así que, no hay helado.
A veces, no deberíamos dejar que un número 2 venciera a un número 1, si lo tienes o lo tenías tan claro, ¿Por qué dejas, o dejamos, que una absurda y dañina elección 2 se interponga en nuestro camino, nos contamine de promesas futuras y nos robe el azúcar y el chocolate ?


Shi_quillo dijo
Es que lo que no mata, engorda. Con lo bien que sienta un helado en condiciones...
12 Octubre 2009 | 12:03 AM