A veces no me entiendo ni yo...
Hay cosas de mí que no entiendo… Nunca entenderé, por ejemplo, por qué cuando conozco a una chica siempre intento ligar con ella, es como un acto reflejo, algo involuntario.
El otro día mi vecina, que es una mujer mayor de profesión señora de las de toda la vida, me presentó a una “niñabien” mexicana que ha venido a trabajar a Europa para una importante firma de moda y a la que está alojando mientras la chica encuentra apartamento.
Cuando me la presentó, no le presté mucha atención, pero sí me di cuenta de que es una jovencita preciosa y encantadoramente tímida… (del enigmático encanto de los tímidos hablaré en otro post).
Por las mañanas, heladas mañanas, cuando me levanto, desayuno y automáticamente después me ducho. Para coger la toalla tengo que ir a la habitación- pocilga donde alojo toda mi ropa sin planchar y normalmente, debido a las prisas, voy en bolas.
Un día sentí que alguien me observaba desde la ventana de enfrente…Otro día también me pareció ver a alguienn observándome y ya empecé a mosquearme...Al día siguiente el misterio quedó resuelto cuando pillé a la chica transatlántica mirándome desde su ventana.
Lo normal ante tan bochornosa situación hubiera sido huir avergonzado pero,yo, por el contrario me dí la vuelta e hice un gesto de stripper de segunda B ayudándome con la toalla enrollada en mi cintura.
Esta semana me he cruzado con ella en el ascensor, ella miraba para abajo mientras yo le decía, ignorando nuestro episodio voyeur, “Que frio hace cohones”.
Ya en el piso 0 me despedí de mi amiguita...“Pásate por casa cuando quieras, Gabriela”, y “Que no te de vergüenza mirarme, yo me siento muy alagado”, le dije acariciándole su ruborizada mejilla,,,
“A qué coño juegas soniboy?”, me he dicho…



Raquel dijo
¿Será que eres BI? Besitos igualmente
1 Diciembre 2008 | 05:42 PM