Yo: Mamá, hoy cuando salía de la iglesia, he sentido que me abandonaba mi fe.
Mamá: ...
Querido Chico:
Nos conocimos hace 19 años, durante mucho tiempo, sólo fuimos vecinos: Yo, para ti, el hermano de Paloma, tu para mí, el amigo de Carlos, y entrados en la adolescencia, nos convertimos en amigos.
Nos caímos bien desde el principio; me gustaba la nobleza que irradiabas, el buen rollo que inspirabas, y lo de puta madre que eras. Tu mejor aliada siempre fue tu sonrisa que de la mano de tus ojos negros hacían que no se te escapara ninguna.
Recuerdo el día que me dijiste que te ibas a estudiar arquitectura a Granada y recuerdo, también, aquella mañana en casa de Luís en el que, rojo como un tomate, nos contaste que lo habías hecho por primera vez. Yo te guiñé un ojo y te eché un capote cuando los otros te intentaron someter al tercer grado, tú me sonreiste agradecido.
A ti te llamaba la atención "la locura de mi familia", a mí me resultaban curiosas las costumbres canarias de la tuya.
¿Sabes amigo?, ya nunca podré decírtelo pero hace unos días fui a tu casa a verte, me había enterado de que estabas malito y deseaba con todas mis fuerzas darte un abrazo fuerte y decirte que todo iba a ir bien.
No ha podido ser.
Al final nada ha ido bien y mis ganas de animarte se las ha llevado el viento del sin sentido.
Te has ido al cielo y tu padre contigo. No pudo soportar tu partida y se arrojó por una ventana.
"La luna de Noviembre", me ha dicho un buen amigo "; Será...", he pensado."A lo largo de tu vida, aparecerá mucha gente y, otra mucha, se te irá yendo" me ha dicho también; "Qué pena que te hayas ido, Chico".
Estés donde estés recoge este beso y que sepas que, hoy más que nunca, algo se muere en el alma cuando un amigo se va.
Mamá: Niño, tu prima desde Los Ángeles, corre, que es conferencia
Niño, o sea, yo: ¡¡¡¡Brasiii!!!
Brasi: Chuty,ayer me case en Las Vegas...
....
Yo: ¿cómo?
Brasi: Es el amor de mi vida, lo conocí hace dos semanas, quiero hacerme vieja a su lado y si no me das tu bendición me vuelvo loca del todo.
Y en un solo minuto de silencio lo he visto claro, ¿De qué sirve planear vidas clásicas que no sabes si se vivirán, soñar sueños que no sabes si acontecerán o derramar lágrimas por amores que nos empeñamos en eternizar?. ¡Viva el amor sin reglas!
Yo: Felicidades, mi amor, tienes toda mi bendición, el mundo está hecho para los valientes...
Brasi: Sabía que tú me entenderías, hermano... Gracias.
Y al otro lado del charco, la recién esposa empezó a llorar de felicidad...
Brasi: A veces, pienso que la gente como nosotros está loca...
Yo: Pensar no es lo nuestro, vete con tu marido, bola de chocolate, te veo pronto...
Brasi: Por cierto, yo se lo cuento a mis padres y tú al resto de la familia...En Navidad le conocerás, le he hablado mucho de ti.
Yo: uuuuf!
Brasi: Te quiero
Y aún con el teléfono en la mano, he pensado que yo también creo en el amor y en los si quiero que no se meditan porque salen desbocados del corazón y maniatan a la cordura...bendita locura.
Cuando no sabes qué escribir, lo mejor es ir plasmando sobre el papel las ideas que van acudiendo a tu coco. Ahora mismo, por ejemplo, estoy pensando que debajo de casa hay una heladería italiana, que podría coger a Potter en brazos, ponerme unas bermudas y comprarme una tarrina pequeña de chocolate y caramelo…, pero, conforme lo pienso, me invade un segundo pensamiento disuasorio: “Un minuto en la boca…toda una vida en la barriga,…”. Definitivamente, el pensamiento número 2 ha ganado por goleada a la dulce idea número 1, así que, no hay helado.
A veces, no deberíamos dejar que un número 2 venciera a un número 1, si lo tienes o lo tenías tan claro, ¿Por qué dejas, o dejamos, que una absurda y dañina elección 2 se interponga en nuestro camino, nos contamine de promesas futuras y nos robe el azúcar y el chocolate ?
Porque tengo amigos geniales, porque se que Yio está en el cielo cuidándome, porque las heridas me las lamo y cicatrizan, porque tengo mil inquietudes y dos mil ilusiones, porque un día mal es un día que te pierdes de estar bien, porque si la vida me da limones, yo me sirvo tequila y sal y porque, al fin al cabo, mañana será otro día, declaro mi depresión zanjada,cierro mi grifo de lágrimas de luna y desvelo, le pongo la mesa a la alegría y a la felicidad que se habían ido un par de días de vacaciones y vuelvo a ser YO.
Llegaste a mi vida hace 12 años y 9 meses. Me costó convencer a mamá, pero, finalmente, claudicó y te abrió la puerta de su casa y, como ya sabiamos que haría, la de su corazón.
Hoy te has ido al cielo de los perros, entre mis brazos has dicho adiós. Muchas gracias por todo lo que me has dado:
-Por estar siempre a mi lado
-Por querernos tanto
- Por hacerme compañía desde tu cesta
- Por cuidarme
-Por tus miradas silenciosas pero habladas.
-... Y por darme todo de tí....
Hace unas horas, has decidido dejarnos. Fiel hasta el último momento,me has esperado. Te llevas un trocito de mi corazón, media vida a mi lado, y,además, me dejas un vacio que ningún perro, ni persona, podrá llenar.
Cada vez que mire al cielo, me acordaré de tí. Tu, piensa en los trocitos de comida clandestinos, en la correa que te avisaba de que ibas a salir y en lo que mamá, Paloma, papá y yo hemos sentido y sentimos por tí. No tengas miedo chiquitito yo estoy contigo, sube sin miedo y duerme tranquilo.
Estas serán las últimas palabras que te escribiré pero no la última vez que te pensaré. Cuando te ví supe que lo nuestro sería eterno. Más allá del espacio y el tiempo, te he querido y te quiero.
Te diriges al trabajo como un lunes cualquiera y, de repente, como por arte de magia, blanca o negra, según se mire, sucede algo que te hace entrar en catarsis.
Como un lunes cualquiera, te levantas, bajas al perro, desayunas, te duchas, te vistes, te perfumas, bebes agua, cierras la puerta de casa, coges el ascensor, sales del portal, cruzas la calle, bajas la escalera e introduces el metrobus por la ranura de la entrada que da acceso a la estación de metro; subes a tu tren, y abres tu libro. "Por fin un ratito de paz", piensas.
En un momento de descanso de la lectura, miras a tu alrededor y el estomago se te encoge, empiezas a sudar y tienes la tentanción de chillar aterrorizado: "!Un fantasma!",
Un hombre I-GU-AL que tu abuelo fallecido hace cinco años está de pie a tu lado sujetando una barra para no caerse. Tras el primer momento de pánico, emoción y shock, compruebas que, evidentemente, NO ES TU ABUELO pero el parecido es asombroso. Con una sonrisa nerviosa le ofreces tu asiento y él te lo agradece y se ríe al ver que te acomodas en el suelo y sigues leyendo.
"¿No te caerás, no?", te dice
"A mí me da igual, caballero, no se preocupe", le contestas.
Cuatro paradas más tarde, "tu abuelo" se levanta y se despide dándote las gracias, tu le tiendes la mano y le susurras "hasta luego". Ese hasta luego, será el que nunca le pude dar a mi abuelo real...
Durante el trayecto posterior, esta vez en autobús, no puedes parar de llorar, te tienta el llamar a mamá pero no lo haces. A cambio coges papel y boli y te lo cuento a ti y me lo cuento a mí.
Ya he llegado a trabajar, las lágrimas para cuando estés sola que diría aquella.
Los hay que nunca llegan: Los que añoras, los que sueñas.
Hay algunos que regalas en la noche artificial, entre humo de tabaco y acompañado por la multitudinaria soledad de un bar...
Otros son para olvidar. Para no recordar. Uno y no más.
Otros son una firma de amistad, una prueba del "me tienes, estoy y voy a estar"
.....
A veces los pides, a veces los robas, a veces los anhelas, a veces los lloras...
Algunos son instintivos y salvajes, no son preparados, sólo actuados.
Los peores son los fingidos, los que llevan reloj: Los que se hacen eternos, los que das por no hacer sufrir, los que no sientes, los que te acompañan cuando mientes, los que necesitan explicaciones y tienen diálogo...
El mejor, sin duda, es el que aparece y te despierta, el que no caduca y siempre alimenta; El beso que deseas que te acaricie cada vez que abres la puerta.
Candela tiene 39 años, es preciosa,lista, estilosa, tiene un escote de vértigo, una risa sonora de frambuesa y, la mires por donde la mires, es la felicidad hecha mujer. La ironía es su amiga íntima ( De hecho fue ella la que nos presentó) y, curiosamente, Candela, no sabe caminar. Ella desfila, aunque esté sentada, ella desfila.
Observar a Candela y estudiarla detenidamente me ha llevado a ahondar en mis pensamientos y a hacerme preguntas a las que no acabo de asignar respuestas...siempre tengo una pregunta en los labios y unos oídos ansiosos de respuestas.
¿Será Candela tan feliz?, ¿Por qué soy un imán para las mujeres felices y disfruto tanto a su lado?, ¿El que desfila, y no camina, nace o se hace?... ¿Es la vida tan complicada y profunda como la queremos pintar o simplemente una pasarela y nosotros sus maniquís?
La vida entendida como pasarela puede ser totalmente adictiva y altamente atrayente, quizás lo que aún no me he planteado es que se esconde, si es que se esconde algo, en el backstage de la piel que habitan mujeres tan estupendas, guapas y divinas como Candela.
Yo por el momento seguiré aprendiendo de Candela a desfilar y a relativizar desfilando... pero de vez en cuando, caminaré descalzo por la orilla de la playa para que con la ayuda de mi mar se me peguen los pies en la tierra y los tacones de la vanidad no me alejen de mi yo...porque ahora que lo pienso el mejor paseo es el que puedes darte sin necesidad de demostrar nada, con el corazón en una mano y una bolsita de experiencias en la otra.
A veces Peter Pan, a veces insoportable, a veces me quiero, aveces me odio...El principe de mi casa. El Principito que ama a su rosa de 4 añitos.
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